domingo, 18 de diciembre de 2011

Aventuras soperiles

Desde hace un mes aproximadamente le estoy dando a "tronchito" un plazo de sopa(za) que cada día espera como agua de mayo y que se trinca en un periquete.

Y he aprendido muuuchas cosas:

  1. Que la sopa de "punchis", o puntitos, es una auténtica guarrada y en vez de llamarse comercialmente "sopa maravilla" deberia llamarse "sopa hijaputa" Sinó, intentad darle a un bebé activo de un año y muerto de hambre un plato de semejante invento del demonio, y encontrareis punchitos de los cojones hasta casi casi en las mismisimas bragas. Se esparcen por todo, se pegan por todo, y no hay quien los limpie ni los recoja. Antes de ayer mandé a los punchis a tomar viento y puse a Dios por testigo de que nunca mais volveré a poner esa sopa en el plato de mi hijo.
  2. Qué la sopa de fideos de los finos es otra mierda, porque aunque cuecen rapidísimo, cosa a tener en cuenta cuando "tronchito" brama de hambre, también se caen por todo, se le quedan pegoteados por la barbilla y paso más tiempo recolectando los fideos que se le caen que dandole lo demás. Solución chapuza: ir metiendo con el dedo todos los fideos en la cuchara antes de que esta llegue a la boca del niño. Pero además de una guarrerida, es un rollo. 
  3. Que la mayoría de las cucharas son una caca de la vaca y para una tia como yo, que tiene un pulso como para robar panderetas, esto supone que la mitad del caldo que va en la cuchara se cae por el camino.
Conclusiones:

  • La sopa de estrellitas es la que mejor va. No se cae tanto, ni se pega tanto. Aunque si algún manotazo de bebote intercepta la cuchara, las estrellitas acaban poco menos que en la via láctea. 
  • Cuanto más espesa la sopa, menos se cae por el camino. Así que mis sopitas suelen ser sopazas. De todas formas intento contenerme desde que el niño me dijera que el último plato, más parecido a una carretilla de hormigón armado, que me lo comiera yo. 
  • Cuanto más grande la cuchara mejor. Aunque si el tamaño de la boca del receptor de la sopa es limitado, caso de "tronchito", se hace necesario adquirir cucharas algo más hondas que las habituales, para que la perdida de líquido por el camino sea la menor posible. En Ikea venden una bolsa de cubiertos de plastico de colores. Por menos de dos euros, 4 cucharas hondas y grandes, 4 tenedores y 4 cuchillos de colores variados y buenos de agarrar. Las cucharas me están salvando la vida (y la mesa, y la alfombra y todo lo demás.
  • Los baberos de plástico son muy fáciles de limpiar, pero no absorven sopa, asi que si no quieres que esta acabe en la entrepierna de tu niñ@, compra de tela, que son una guarrada, pero no absorben. 
Al final, cuando no hay que limpiar una cosa, hay que limpiar otra.
Asi que paciencia.

3 comentarios:

Nereida dijo...

tú lo has dicho, paciencia! no te quiero contar cómo acaba mi suelo cuando comemos cous-cous...

florci dijo...

Yo compré la dichosa sémola esa de los cojones que todos recomiendan para los niños y eso es una puta mierda, así de claro, un asco, y los fideos, otro asco, tambien uso estrellitas, más gorditas y mejor para comérselas, eso si, con cuchara grande, la cucharita pequeña es desesperante, se cae todo y al final cuchara va, cuchara viene acabas con un brazo como el de nadal.


Espesarlas tambien es bueno, yo las espesé con fideos y me pase, eso no había quien se lo tragara, al final he cogido el punto exacto y le doy lo justo para que ni sea demasiado liquido ni muy espeso.

Los baberos si, mejor los de tela. Aunque comiendo, con un crio siempre acaba todo hecho un asco.
Mi peque, como ahora anda malillo, con vomitos, no te quiero ni contar como lo pone todo cuando le viene la tos y echa un poco de vomito.

Estoy hasta el potorro de lavar sabanas, pijamas, mantas, ropa, zapatos, abrigos....uffff

En fin, empezamos la semana!
besos!!

Sesi dijo...

jajjajaja Cuantisimo me he reido con esta entrada. No podrías tener más razón en todo.

Soy nueva por aqui, pero me quedo ;)

Un saludo, y encantada de empezar a conocerte!

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