Hace dos días fuí con el peque al pediatra, para la visita del cuatro mes. O más que peque, debería decir mini tachenco, que va por el percentil noventa y algo.
Ya hemos entrado en el maravilloso mundo de los cereales. Añadimos 3 cacitos al bibe de la mañana y al de la noche, y como mini tachenco además es ñampazampa (en algo se tenía que parecer a mi), pues se los ha trincado en un periquete. Solo le falta relamerse como el perro.
No se si tendrá que ver el hecho de haber comprado cereales marca Nutriben, que por lo leido en los mentideros de internet, gustan mucho.
Dos marcas me recomendó el pediatra. Nutricia, de venta en farmacia, y Nutribén si iba al super. Y como pasé por el super, compré los de Nutriben, que además de oler a vainilla estupendamente, al crio le gustan, y encima se disuelven de maravilla con el agua fría, y usando leche Enfalac. No se si con otras leches irá igual de bien.
Quizás cuando acabe los Nutriben, pruebe los Nutricia y alterne los dos, por aquello de variar un poco.
A parte de eso le pusé la vacuna del rotateq, que le ha sentado estupendamente, ni un efecto adverso. Mañana vamos al PAC a poner el resto de vacunas, que me imagino serán un pinchazo en cada pierna, y que caerán algo peor.
La visita en la Planas, con una hora de retraso, pero es lo que hay. Al menos coincidí con una mamá majeta con la que parlotear un rato y pasar el rato más ameno. El pediatra, un cielo, como siempre. Y la recepcionista, que además es la que cobra el sablazo de vacuna, una mula. Por ese precio, podría sonreir un poco.