Antes de empezar con los cereales, el niño tenía unos horarios de tomas que me iban la mar de bien. A las 9 empezabamos con la primera toma y de ahi más o menos cada 3 horas iba pidiendo, de tal manera que la penúltima toma solia ser sobre las 18.00 y la última, después del baño, sobre las 20.30 o 21.00, dependiendo del día, media hora arriba, media abajo.
Ahora hemos empezado con los cereales, que según nos indica el pediatra, debemos poner 3 cacitos de cereales en el bibe de la mañana y 3 en el de la noche.
Esto supone que se toma el primero a las 8 y media o 9, el siguiente a las 12,30 (vale), pero el siguiente lo pide a las 4, y ahí ya la hemos fastidiao. Porque el siguiente ya lo quiere a las 7, y esa hora me es "muputa". Ni chicha, ni limoná. Se supone que la siguiente y última toma sería a las 10, y eso ya es muy tarde para el crio.
Tambien podría enchufarle el biberón a las 15.00, para que siga yendo a su ritmillo el resto de la tarde, pero me sabe mal enchufarle un bibe sin que lo pida...
Es como si los cereales mañaneros de dejaran bien lleno, la siguiente tarda en pedirla 4 horas, la siguiente tarda 3 horas y media, y a partir de ahí, cada tres horas.
Asi que estoy por pasarme por el forro de la faja la indicación del pediatra, y repartir los cereales de otra manera. O bien poner el despertador y darle el primer bibe a las 7 y media.
¿Como lo haciais vosotras?