Desde hace una temporada ando con los dientes más apretados de lo normal. Debería dormir con la férula de descarga, pero no acabo de acostumbrarme, asi que por culpa de no usarla todo lo que debiera, suelo tener "dolor de dientes" y dolor de cabeza. La que tenga bruxismo sabra de lo que hablo.
Las hay que cuando están nerviosas dejan de comer porque se las cierra el estomago, y están delgaditas, y yo zampañampa como mi hijo, que por algo es mio, por lo visto como hasta cuando duermo. Según palabras del dentista, cuando duermo me mastico los problemas.
La que nos está cayendo encima con la crisis no ayuda nada, y que el niño no me deje dormir del tirón desde hace bastante tiempo (ya ni me acuerdo), pues menos todavía.
También debe andar el pobre con los dientes apretando, ya que le está saliendo un colmillo. Me imagino que será eso lo que hace que se despierte cuatro veces cada noche. Y yo con el, por supuesto. Asi que supongo que ultimamente duermo de once a dos, de dos a cuatro, de cuatro a seis, y de seis a siete y poco. Más o menos.
Después de todo lo que llevo encima, aun me sigo preguntando como coño tengo ganas de tener otro, y no lo entiendo. Pensándolo racionalmente, lo más sensato sería ahora mismo plantarme un DIU y olvidarme del tema, pero supongo que eso me da para un pedazo de post que no estaría mal hacer algun día de insipiración.
Así con todo esto, me disculpareis si últimamente escribo menos de lo habitual. No ando muy sobrada de tiempo, y el poco que tengo no suele ir acompañado de ganas.
Para recuperar esas ganas, y dejar de apretar los dientes durante un par de dias, este fin de semana nos vamos de mini puente a tierras de Castilla. A beber, y comer, y reir, y dormir y todas esas cosas que se hacen de vacaciones, aunque estas sean mini de viernes a domingo. Y siempre que Ryanair no nos las joda, que no tengo yo muy claro esto de volar con la cutreair del Sir O'Leary que me parece un elemento de mucho cuidado. Esto nos pasa por haber reservado con Spanair, que nos ha dejado sin billetes y sin dinero. Y hemos tenido que recomprar con Ryanair. Encima de pobres, apaleaos.
Así que si todo va bien, el fin de semana, gracias a suegra babeante que me guardará al bebote, mi costillo y yo podremos descansar durante tres reparadores (espero) días, que buena falta nos hacen. Será, por cierto, la primera vez que no esté con mi niño, espero que nos vaya bien y yo no le eche demasiado de menos. Porque a pesar de las mar dormidas, le echaré de menos.
Y otra cosa más, es que después de leer en el Pronto un reportaje sobre los tapones solidarios, me he puesto yo también al lio, y tras confirmarse que aquello no era otra leyenda urbana, yo ya no tiro ni uno más.
Para las que no sepais como funciona.
Los tapones de plástico de los botes y las botellas, se pueden enviar a asociaciones de niños con enfermedades raras o niños con problemas, que llevan esos tapones a plantas de reciclaje que les pagan entre 200 o 300 euros la tonelada. Con este dinero pueden financiar estudios médicos para esas enfermedades, que como son raras (no rentables) pues a las farmaceuticas no les interesa realizar, o bien lo utilizan para comprar sillas de ruedas especiales que no están financiadas por la seguridad social y que cuestan muchos miles de euros.
Si buscais "tapones solidarios" en google, encontrareis mucha información al respecto.
Seur envia gratis tapones a una niña que ha organizado una campaña para pagarse una operacion en américa que aqui es imposible. http://unasonrisaparaaitana.blogspot.com/
Y una amiga me ha dicho que si se los llevo, su hija los entrega en su colegio donde también los juntan para una iniciativa de este tipo .
No se al final que haré con los tapones. Igual se los doy a mi amiga, o los llevo a seur, o se los mando a la asociación de la ataxia. Lo que tengo claro es que en mi casa no se tira a la basura ni un solo tapón más que pueda ser aprovechado para esto.