La gente normal se va de viaje y se vuelve con una caja de pastas, chorizos, un par de kilos de más, ardores, cosas de esas.
A mi no se me ocurre nada mejor que torcer un pie por una de esas calles empedradas y cuesta abajo de Toledo, que son todas. Así que la tarde del Sábado se dedica a visitar el hospital del seguro, donde me remiran y me hacen placas en un periquete, y en menos que canta un gallo salgo de alli además de coja, con muletas, analgesicos, anti inflamatorios, una venda compresiva, y dos muletas.
Olé, olé, y olé.
El Domingo que queda de viaje me lo paso sentada en la terraza que hay enfrente del Alcazar degustando una cocacola y compartiendo los cacahuetes con los pájaros, mirando a tias andando sobre tacones imposibles con los tobillos torcidos por las calles empedradas, aguantando el tipo como campeonas.
Hay que joderse. Con zapatillas me esmorro. Con tacones andan. La que es torpe, torpe se queda.
Hoy amanece un Lunes demoledor con visita al trauma de urgencias, mujer que ni me mira el pie y me dice:
-"¿de que trabajas?"
respondo: Soy autónoma
y me dice: - bueno, si quieres la baja te vas a tu médico de la seguridad social -
y pienso y no digo: - ¿que parte del "soy autónoma" no has entendido? -
Vamos a buscar al crio y al perro a casa de santa suegra.
"Que se ponga más contento de verme el perro que el niño, no tiene precio".
El niño se lo ha pasado de miedo. Comido, cuidado, besado, cagado, bañado y jugado hasta la hartura, se lo ha pasado teta, y el único que se ha acordado de nosotros ha sido el perro. Me consuela saber que ha estado tan estupendamente. Me jode pensar que no nos ha hechado de menos ni una pizquita. Vaya, que si la cascamos ahora, el crio no tendría ningún trauma. No se acordaría de nosotros.
Hemos rematado el día con una tarde en la oficina arreglando curro atrasado y seguimos en casa por la noche arreglando más curro atrasado. Entre curro y curro me he caido por el blog de Florci, que ha escrito un post desternillante que ha conseguido que acabe llorando de la risa, delante del ordenador, sola, como una gilipollas. Os recomiendo encarecidamente las carcajadas.
Feliz dia del padre.
Soy una frikimami a un ordenador colgada. Paso tantas horas aqui delante, como mi trabajo y hobbies lo requieran. Y más ahora que añado este blog a la lista de tareas (hechas con gusto). El blog de una mamá de uno, aútonoma, y ahora también marirunner.
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lunes, 19 de marzo de 2012
miércoles, 19 de octubre de 2011
De mayor quiero ser abuela
Porque el euromillón no me va a tocar, y la primitiva tampoco, con lo que tendré que seguir trabajando.
Esto supone que por las tardes el niño se queda con mi suegra, 4 horitas, mientras yo me voy a trabajar, y también supone que por las mañanas no pueda dedicarle todo el tiempo que a mi me gustaría porque tengo que trabajar un poco más y hacer las cuatro cosas de la casa que son imprescidibles (las otras, ni caso)
Y alguna vez me he sentido mal. Culpable no, porque no hay otra. Pero mal si, por no poder dedicarle al niño todas las atenciones ni todo el tiempo que yo quisiera. Porque me gustaria llevarlo al parque a jugar, pero como tengo que hacer cosas, se tiene que conformar con sus juguetes en el salón.
Así que por las tardes el crio disfruta de unos abuelos absolutamente entregados y con todo el tiempo del mundo para el. Nunca en mi vida he conocido a ninguna mujer con tanta devoción por los niños como mi suegra. Devoción absoluta, son la ilusión de su vida, su alegría diaria. Nada de los niños es trabajoso ni molesto para ella. Le apasionan los niños, se nota, y ellos lo notan y están estupendamente con ella. Algo malcriados, todo hay que decirlo, pero estupendamente bien.
Tiene tiempo para jugar, enseñarle cosas, cantarle canciones, y mil y una monerias para las que yo no tengo tiempo. Así que ha enseñado al niño a soplar, y el otro día le cantaba don Pepito y don Jose, y el niño hacía sus primeros amagos de bailoteo.
Es obvio que la envidia (sana) me corroe. Me alegro enormemente por mi niño que disfruta de unos abuelos de lujo, y siento pena por lo que yo no puedo hacer.
Me gustaria ser rica para no tener que trabajar, pero como no es el caso, tengo que hacer lo que todo el mundo y aguantarme, y desear ser de mayor como mi suegra, para poder disfrutar de los nietos como ella lo hace ahora con el suyo.
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