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domingo, 9 de enero de 2011

Parto en la Palmaplanas

Siguiendo con mi orden de cosas a contar, hoy toca post sobre el parto, y eso que no es algo de lo que me guste hablar, porque cada parto es un mundo, y seguramente, a nadie más le importe un parto a excepción de la que lo vivió. A mi al menos era algo que me repateaba de sobremanera, que una madre me contase las venturas y desventuras (sobre todo estas últimas), cuando yo estaba embarazada.

Cuando estaba. Ay, cuando estaba embarazada. Solo hace dos semanas de eso. Snifs snifs.

Pero bueno, como este blog es un testimonio para mi de mis andanzas preñiles y maternales, pues ahi va.

Llego a las 08.30 de la mañana a la Palmaplanas para la inducción, el 27 de Diciembre del 2010. Tengo que hacer el ingreso por urgencias, porque al ser festivo, en admisión no hay nadie que haga los ingresos. Después de los papeles de rigor, y de solicitar habitación con sala, pensión completa para el pariento y el parking gratis por cortesia de Sanitas, me suben a la habítación donde una enfermera de lo más maja me pone un enema. Si, era maja, a pesar del enema.

Después de plantarme un camison de esos con los que se te ve todo y montarme en una sillita de ruedas, me bajan a paritorios sobre las 9,30 o 10.

Como ya tengo el cuello blandurrio, acceden sin problemas a la bolsa, que la rompen sin que me duela ni note yo nada, y me ponen el monitor interno. Jodida la hemos, porque a partir de ese momento me quedo tumbadita en la cama. Semisentada a petición mia. Chute de suero y a esperar contracciones. Creo que al cabo de un rato me chutan oxitocina y ahí empieza la juerga. Contracciones que van aumentando en intensidad. A pesar del suero, la sonda y demás, puedo levanarme al baño a hacer pis.

Sobre las 14 horas más o menos me ponen la epidural, mas la sonda correspondiente ya que no me podré levantár más al baño.

De las 14 a las 19 horas viene lo peor. El primer chute de epi fué muy bien, pero no así los dos siguientes, con lo que a las 19 horas, y dilatada de 7 cms, tenia unos dolores de tres pares de narices. Intentaba empujar con cada contracción siguiendo instrucciones de la matrona, pero eso no aliviaba una mierda, y además ya estaba tan cansada que no me veia con fuerzas ni de empujar ni de nada. Seguramente fuera por el dolor.

Además como soy muy hábil, toda la tensión la estube descargando en cuello y hombros, con lo que el día después tenia una contractura en un hombro que me dolía más que la costura de la cesarea.

Despues de unos cuantos tactos, y viendo que el crio no bajaba y que no iba a salir, nos vamos a cesarea. Me rasuran un poco, cambio a camilla, y a quirófano. Me anestesian de cintura para abajo de tal manera que no noto nada de nada, y en un periquete está el niño fuera. Yo llorando como una madalena, temblando como un pollo (cosas de la anestesia) y con las gafas mojadas pegadas a los ojos y sin una mano libre con la que colocarme las gafas o sonarme el moco.

Nada, que me trae la enfermera al niño y me lo pone tan cerca de la cara que casi soy incapaz de ver nada. Además estaba tan ¿alucinada? que era incapaz de reaccionar ante lo que tenía delante, y lo unico que pude hacer fué darle un par de besitos de esquimal. Esto es, con la nariz.

Mientras me cosían (costurita fina, fina) el niño estaba con el papi. Después cambio de camilla y a las 20,30 estaba en la habitación, hecha polvo, pero estaba.

Mi impresión de la cesárea: es fría, pero fácil, y mi recuperación ha sido, o está siendo tan buena, que me pregunto aún si no es mejor esto que un parto díficil terminado en forceps, empujando hasta la extenuación y con una episotomía de tres pares. La verdad, de haberlo sabido, hubiera preferido la cesarea nada más entrar, y me hubiera ahorrado las 10 horas de dilatación, pero la parte buena de haber dilatado tanto, es que por lo visto el cuerpo empieza a soltar hormonas y la leche baja antes que si es una cesarea directa sin dilatación ni nada.

Después de esto, me quedo con que el parto no es plato de gusto. Aunque supongo que dependerá de cada una. Mientras yo esperaba aburrida en el box, llego una, y parió en dos horas por via vaginal, con lo que supongo que ella pensará otra cosa. Depende de lo que te toque, con lo cual, que mi experiencia no sirva de referencia a nadie, porque cada mujer es un mundo y cada cuerpo reacciona / responde de manera diferente.

Pese a no ser plato de gusto, no tendría inconveniente en volver a pasar por lo mismo, porque mal no fué, y porque merece la pena. Y además he tenido la suerte de disfrutar de un embarazo de lujo que recuerdo con mucho cariño.

Respecto a las instalaciones de la Palmaplanas, un 10. El anestesista muy bien, no me hizo nada de daño, aunque creo que faltó chute. Antoñita la fantástica, la matrona que me tocó y de quien ya había oido hablar por amigas atendidas por ella, también un 10, asi como su ayudante. Me trataron muy bien.
El ginecólogo también. Ya me habían hablado de sus cesáreas estupendas, y así ha sido. Una recuperación muy buena, una costura monisima de la cual yo misma me quité el punto ( y eso que soy asquerosa ), y lo que es más importante, que tanto el crio como yo estamos estupendamente. Poco más importa a parte de eso.
Y en general un 10 para todos, incluyendo a celadores, personal de administración y hasta a la mujer de la caseta del parking.

Las enfermeras de planta también merecen otro 10 por su amabilidad, buen trato y ayuda con el crio y la lactancia. Gracias por la pezonera, los suplementos, y por animarme en la segunda noche a seguir con la teta. Menuda paciencia teneis!!

martes, 26 de octubre de 2010

Semana 31 de embarazo, visita al ginecologo.

Pues si, ya estamos en la semana 31 de embarazo, hay que ver cómo pasa el tiempo.
Hoy ha tocado visita al ginecólogo, que no ha hecho mucho más a parte de tomarme la tensión, pesarme, explicarme lo de las celulas madre, y mandarme la eco de las 30, que me pospuso 2 semanas ya que realicé la eco 4d.

Resumen y novedades:

8,5 kilos y medio de engorde en 31 semanas, que yo no veo mal. Y viendo que el doctor no ha hecho la más mínima mencion al respecto, supongo que estará dentro de la normalidad.

A la pregunta de ¿Cómo te encuentras?, respondo como de costumbre. Con un "estupendamente". Y es que no me puedo quejar de nada. Lo mio son mariconadas. Cuatro calambres y 7 granos.

En dos semanas me hacen la eco de las 30 semanas, que le servirá para comparar la 4d. Ya ha visto que está todo normal y correcto y que tengo un bebe "normal grande". Me encanta como explica las cosas este tio. Hay bebes normales, bebes normales pequeños y bebes normales grandes. El tuyo está en el percentil 70, que es grande normal. Es decir, si en la clase de mi niño hubiera 100 niños, y se ordenasen de mas bajo a mas alto, mi niño estaria en el puesto 70. Es decir, habria 69 niños más bajitos y 29 más altos. Para la que no entienda de percentiles.

En cuatro semanas vuelvo a consulta para revision mensual, que será con 35 semanas, y a la revision de las 37 ya ire con las primeras correas hechas. Y todo esto me recuerda que queda muy poco!!!

Y cada vez me hace más ilusión.

Ahora que se mueve, que ya tenemos medio cuarto, que ya se acerca, todo se convierte en algo mucho mas real que el concepto abstracto que era al principio.

Nos ha explicado lo de las células madre y la sangre del cordón umbilical, y aunque estoy más por el no que por el si, creo que lo volveré a estudiar más detalladamente. Ya contaré mis conclusiones. ¿Alguna lo ha hecho?


Y a parte de eso, sigo con mis paranoias de parturienta primeriza.

A las que llevan epidural normalmente se las pone una sonda intermitente, al menos en la Palmaplanas según dijo la matrona. Esta se vacía a ratos, por lo visto, ya que con la epidural se suele perder la sensación del pis, y conviene que la vejiga esté lo mas vacia posible. Si la mujer no puede hacer pis sola, sentada y en bacinilla, que con la epidural por lo visto suele ser harto dificil, se sonda. Si puede hacer pis ella sola, pues igual no se sonda.

Confío en que me toque una matrona enrollada con la que se pueda negociar, y aquí mama meona, que mea de pie, sentada, tumbada y hasta haciendo el pino, y también recien operada, tumbada y con bacinilla (experiencia previa), pueda evitarse la sondita.

De todas formas, al tener la epi puesta, la sonda no molesta.

Lo que no me moló fué que dijeran que por sistema casi siempre realizan monitorización interna. Nos explico las ventajas e inconvenientes del monitor externo e interno, y dado que el interno es mucho más preciso que el externo, es el que suelen usar.


Me puse un poco paranoica en la charla pensando en el jodido monitor, la sonda, los tactos y demás cosas gustosas que me harán.

Supongo que igual también se puede pedir una monitorización externa, aunque la verdad, si la interna es más precisa, por que negarse.

A veces pienso que nos volvemos tarumbas con un exceso de información y con un exceso de preocupación y de defensa de nuestras partes pudendas y de nuestro honor. Que cuanto menos toquen mejor, y esas cosas.

Que si monitores, tactos, enemas, sueros, sondas, etc etc etc. Y para que nos vamos a engañar, evitémos lo evitable. Para que van a rasurar si no es necesario. De hecho en la Palmaplanas creo que no se hace.
Pero si un enema hará que empuje con mas ganas, el suero me mantendrá hidratada, la sonda hara que mi vejiga esté más vacía y el niño tenga más espacio, y el monitor interno garantizará una información precisa que podrá evitar problemas, pues porque no.

Que es un coñazo, pues si.

Pero nunca antes se había tenido tanta información, y se había parido con tanta seguridad y garantias.

Seguro que una mujer de hace solo 40 años, cuando la información médica era nula, la asistencia médica a la madre y al niño no llegaban a la suela de los zapatos a lo que se da ahora, el sexo y sus circunstancias erá tabú, y no teniamos a mano esta gran fuente de información que es internet, paría con mucho mas dolor, miedo y peligros que actualmente.


Y si a una mujer de hace 40 años, por decir algo, la hubieran dicho, te sondaremos, te pincharemos y te pondremos un monitor interno, pero parirás sin dolor (o mucho menos) y tanto tu como tu hijo tendréis más garantías, hubiera aceptado sin pensarlo dos veces. Es más, creo que ya hubieran querido ellas.


Así que, tratando de quitar hierro al asunto, pensaremos que estamos en las mejores manos posibles y que (casi) todo lo hecho repercute en nuestro favor y en el del enano.


Otra cosa será cuando entre en el paritorio y me acuerde de todos los santos de la matrona, de mi pareja, del ginecologo, de las sondas, sueros, enemas y correas, suelte juramentos en hebreo y en arameo, se me gire la cara como a la niña del exorcista, y le diga al culpable de mi barriga que a la proxima nos compramos un perro.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Visita a la zona de partos del hospital. Parto en la Palmaplanas

Hoy hemos empezado el curso de preparación al parto, y además por la puerta grande, con visita a la zona de Partos de la Palmaplanas, que la verdad, aunque me ha impresionado, he agradecido mucho.
Y que conste que me ha impresionado porque yo soy impresionantemente impresionable, todo hay que decirlo. Me he imaginado a mi misma ahiímismo, y se me han puesto por corbata.
Deberia decir paritorios, pero es una palabra muy fea, y lo que he visto me ha gustado, aunque ahora no me pueda dormir (quizás el kebab que no debería haberme cenado ayude).
Mientras nos enseñaban la zona de partos nos han ido explicando cuatro cosas que tranquilizan bastante, y el hecho de haber podido ver la zona donde se va a desarrollar uno de los momentos más importantes de mi vida, da una seguridad que no tienes cuando no sabes donde te metes.
Lo primero de todo, nos han explicado que puedes llegar de parto a la Planas por urgencias, si rompes aguas o tienes contracciones cada x minutos, o bien por admisiones, si vas con una cesárea o parto programado.
Muy importante y recalcado llevar toda la carpeta del embarazo con todos los analisis y todo lo que tengamos. Si la olvidamos, seguramente el padre, que ya estará bien nervioso, tendrá que volver a por la carpeta.
La zona de partos tiene tres zonas, una con las habitaciones donde se dilata y da a luz, los quirófanos de cesáreas, y la habitacion donde pesan y revisan a los bebés.
Al llegar al hospital te ponen en una de esas habitaciones, donde se hará todo. La dilatación y el parto. Tienen una cama convertible en cama de partos, un baño, los monitores, y el cacharrote para el anestesista.
Me ha gustado mucho. Es muy privado, en ella solo está la mama con su acompañante, preferiblemente el padre. No entra nadie más a parte del equipo médico. La cama se convierte en una cama de parto, con lo que no hay nada parecido a un horrendo potro de parto.
Todo nuevo, bonito y limpito. Con unas asitas que se sacan para agarrarse al empujar (por dios, que miedo, tanto?), unos reposa piernas que también se sacan, o unos reposapies, al gusto de la madre. El respaldo de la cama también se pone en la posición que mejor le vaya a la mamá, tumbada o semi sentada. Ahi se hace todo, en privado. La matrona que explicaba las cosas, un amor.
El padre está al lado de la madre, si quiere mirar, mira, sino, nada. Y fotos y video se puede grabar si el gine lo acepta, que normalmente no se niegan a menos que algo se complique. Otra cosa es que la madre esté por la labor de que la graben o hagan fotos, que suele ser que no.
En frente está el quirofano de cesáreas (o los, no se cuantos hay) que es un quirófano. Eso me da igual. Si tengo que entrar ahi, me la traerá al pedo como sea. A las cesáreas no pueden entrar los padres.
Al lado hay una habitación donde pesan y revisan al niño, todo muy cerca y muy a mano.
Si el parto es normal y no hay ninguna complicación, el bebe está encima de la madre nada más nacer y no se lo llevan más que para taparlo, pesarlo, ponerle un gorrito y poco más. Lo devuelven enseguida para que este con la mamá y el papá. Si no hay complicaciones, el bebé no es revisado por el pediatra hasta el dia siguiente, para que vuelva enseguida con la mamá.
No hacen episiotomias por costumbre, solo si hace falta. Depende de muchos factores, y hasta el final no se decide. Si es posible, no se hace. La decisión de la epidural también se toma sobre la marcha.
Consejo de la matrona, no avisar a la familia hasta después de haber parido, pues un parto de primeriza puede durar de 8 a 10 horas, la familia tiene que esperar en la habitación o por el hospital, y se ponen nerviosos, y han tenido a parturientas más preocupadas por la familia que por ellas mismas.
Y poco más que contar. Solo volver a repetir que me ha gustado mucho. Las instalaciones, la preparacion, las explicaciones de la matrona, y la oportunidad de poder verlo y saber a donde iremos el gran día.
Si alguna entra por aquí y lee esto buscando información, pues espero que ayude y tranquilice. A mi me hubiera gustado leer algo parecido antes. Me hubiera ahorrado algún desvelo con mi asquerosa mania de preocuparme por todo con demasiada antelación.
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