Me encanta lo british. En mi anterior vida estoy segura que fuí una england's rose de las de calcetines y sandalias. Aqui no me las pongo porque me apedrearían por la calle. Y porque ya me basta la cara de guiri que tengo, como para encima ir de más. Pero si por mi fuera, me calzaba unas sandalias con calcetines.
Y me gusta mucho el término inglés de Yummy Mummy que significa mamá atractiva, o buenorra, y que se usa también para designar al colectivo de mamás bloggeras, que son un pastelito muy apetecible para empresas y anunciantes.
Por supuesto, como siempre, nos llevan ventipico años de ventaja en todo eso, y aqui recién ahora se empieza a dar a conocer este colectivo, y a darle la importancia que merece.
Así que, si, supongo que seré una yummy mummy.
Una yummy mummy que está trabajando un sábado a las 00.31 horas. Y es que ser autónoma y tu propia jefa tiene mogollón de ventajas.
Como que te lo montas como tu quieres, pero ojo, cuando puedes. Y eso condiciona bastante.
Supongo que me voy de vacaciones cuando yo quiero, que es cuando yo puedo, que al final resulta ser una semana al año.
Supongo que puedo permitirme no llevar al niño a la guardería durante una temporada algo más amplia que las mamás trabajadoras por cuenta ajena, y disfrutarlo en casa, pero eso supone que si por la tarde me estiro un rato más con la papilla y el paseo del niño, lo que me quedó pendiente lo tengo que hacer, si o sí. Aunque sea en la madrugada del viernes al sábado. Así que, como veis, tengo mis cosas buenas, pero también las malas.Como todo en la vida, verdad?
Pues que paseis buena noche y buen finde.
Yummy muumy se va a dormir.